Salmo 143


Bendito el Seño r, mi Roca, †
que adiestra mis manos para el combate, *
mis dedos para la pelea;
mi bienhecho r, mi alcáza r, baluarte donde me pongo a salvo, *
mi escudo y mi refugio , que me somete los pueblos.
Seño r, ¿quéᴗe s el hombre *
para que te fijes en él?
¿qué  los hijos de Adán *
para que pienses en ellos?
El hombreᴗes igual que un soplo; *
sus día s, una sombra que pasa.
Seño r, inclina tu cielo  y desciende; *
toca los monte s, y echará n humo;
fulmina el rayo  y dispérsalos; †
dispara tus saetas *
y desbarátalos.
Extiende la mano desde arriba: †
defiéndeme , líbrame de las aguas caudalosas, *
de la mano de los extranjeros,
cuya boca dice falsedades, *
cuya diestra jura en falso.
Dio s mío , te cantaré un cántico nuevo, *
tocaré para Ti  el arpa de diez cuerdas:
para Ti  que das la victoria ' a los reyes, *
y salvas a Davi d, tu siervo.
Defiéndeme de la espada cruel, *
sálvame de las manos deᴗextranjeros,
cuya boca dice falsedades, *
cuya diestra jura en falso.
Sean nuestros hijos un plantío, *
crecidos desde su adolescencia;
nuestras hijas sean columnas talladas, *
estructura de un templo.
Que nuestros silos estén repletos de frutos de toda especie; †
que nuestros rebaños a millares se multipliquen en las praderas, *
y nuestros bueyes vengan cargados;
que no haya brechas ni aberturas, *
ni alarma en nuestras plazas.
Dichoso el pueblo queᴗesto tiene, *
dichoso el pueblo cuyo Dio s es el Señor.

[(MÚSICA)]